Tres de cada 10 trabajadores con estudios universitarios son subempleados, ¿a qué se debe esto?

En Lima Metropolitana cerca de 5 millones de peruanos estaban empleados hasta fines de septiembre, indica el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Sin embargo, no todos tenían un empleo adecuado.

En total 2 millones 63 mil personas en la capital, que concentra la tercera parte de la población del país, se encontraban subempleadas en los últimos tres meses, pero ¿qué significa esto?

«Para que un trabajador se considere subempleado existen dos posibilidades: la primera que el ingreso que percibe este trabajador no alcance para cubrir una canasta de consumo familiar (…) Y la segunda condición es que el trabajador labore menos de 35 horas a la semana, que no logre completar una jornada laborar completa por razones involuntarias», precisó Oscar Chávez, jefe del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IEDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).

¿Quiénes son los más afectados?

Aunque en la primera mitad del año el mercado laboral peruano superó los niveles prepandemia, el subempleo afectaba a 44 de cada 100 trabajadores a nivel nacional.

Al menos en Lima más del 38% están subempleados e incluso se estima que 3 de cada 10 peruanos con estudios universitarios se encuentran en esa condición. El economista Miguel Jaramillo señala que esto está relacionado a que el empleo no ha crecido en las empresas que demandan más personal calificado.

«El empleo adecuado en empresas de entre 11 y 50 trabajadores ha caído 18% desde el año 2019 y en las empresas de más de 51 trabajadores, que son las empresas que pagan mejores remuneraciones, ha caído 12%. entonces por donde mires los datos de calidad de empleo, la conclusión es inequívoca, estamos peor que antes de la pandemia»

La economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (Redes), Paola del Carpio, agregó que este problema está relacionado a que la formación de los trabajadores con estudios superiores no necesariamente cubre lo que se requiere la demanda laboral.

«Muchos entran a la universidad habiendo una enorme brecha por técnicos, hay muy poca gente entrando a la educación técnica y mucha gente entrando a la universidad y muchas veces a universidades de baja calidad. Hay estudios que muestran que la probabilidad del subempleo cuando sales de universidades de mala calidad es bastante mayor», sostuvo.

Por su parte, el representante de la CCL precisó que anualmente se incorporan a la población económicamente activa alrededor de 280 mil personas, es decir, un promedio de 7 mil 500 personas por día que se incorporan al mercado laboral.

«Anualmente se incorporan a la población económicamente activa alrededor de 280 mil personas, son un promedio de 7 mil 500 personas por día que se incorporan al mercado laboral. Si la creación de empleo no va a la par de este aumento de la población económicamente activa, entonces evidentemente vamos a encontrar jóvenes en la disyuntiva de «estoy desempleado o acepto un trabajo aunque sea por un bajo ingreso», por lo tanto adoptan o aceptan una condición de subempleados»

Los trabajadores con estudios superiores no son los únicos perjudicados, pues el INEI indica que 56 de cada 100 personas con secundaria están afectados por el subempleo, ganando 400 soles menos que el sueldo promedio en Lima.

Este grupo de empleados obtiene un promedio de 1,334 soles al mes cuando, según Phase Consultores, se necesitan al menos 1,600 soles para cubrir una canasta básica familiar.

¿Qué se podría hacer para mejorar esta situación?

«Los peruanos están asumiendo puestos de subempleo básicamente porque no existen otras oportunidades. Lo que necesitamos es que haya un mayor desarrollo de nuestra economía con políticas de índole sectorial y no crecer en base a servicios o comercio que nos lleva a ingresos bajos en estos momentos, que no solamente se den subsidios sino que invierta en capacitación y en el capital humano», comentó Antonio Castillo, gerente del Instituto de Estudios Económicos y Sociales de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).

Además, Chávez de la CCL indica que se requiere de mayor inversión privada para la creación de empleos formales, pues esta incrementa la capacidad productiva.

Si bien en la capital el panorama no es esperanzador, la situación en regiones es peor pues la informalidad, es decir, el empleo en empresas no registradas, sin seguros, vacaciones ni beneficios de ley, es más alta que el promedio nacional de 76%.

«Un trabajador informal es aquel que no cuenta con derechos laborales, acceso a seguridad social, a las vacaciones, a una pensión de jubilación», agregó Oscar Chávez de la CCL.

Hasta la primera mitad del año, la SNI advierte que en regiones como Cajamarca, San Martín, Amazonas, Huancavelica, Huánuco y Ayacucho la informalidad supera el 88%, es decir, casi nueve de cada 10 personas son informales.

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